Lucas 10
RV60Misión de los setenta
1
Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir.
+
2
Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.
+
Referencias Cruzadas
Núm 11:17
Núm 11:29
Sal 68:11
Isa 56:9
Jer 3:15
Eze 34:2
Zac 11:5
Zac 11:17
Mat 9:36
Mat 20:1
Mar 13:34
Mar 16:15
Mar 16:20
Luc 9:1
Jua 4:35
Hch 8:4
Hch 11:19
Hch 13:2
Hch 13:4
Hch 16:9
Hch 20:28
Hch 22:21
Hch 26:15
1Co 3:6
1Co 12:28
1Co 15:10
2Co 6:1
Efe 4:7
Flp 2:21
Flp 2:25
Flp 2:30
Col 1:29
Col 4:12
1Te 2:9
1Te 5:12
2Te 3:1
1Ti 1:12
1Ti 4:10
1Ti 4:15
1Ti 5:17
2Ti 2:3
2Ti 4:5
Heb 3:6
Apo 2:1
Apo 11:2
3
Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.
+
4
No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino.
+
5
En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa.
+
6
Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros.
+
7
Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa.
+
8
En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante;
+
9
y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.
+
10
Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid:
+
11
Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros.
+
12
Y os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma, que para aquella ciudad.
+
Ayes sobre las ciudades impenitentes
13
¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! que si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que sentadas en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido.
+
14
Por tanto, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón, que para vosotras.
+
15
Y tú, Capernaum, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida.
+
16
El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.
+
Regreso de los setenta
17
Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.
+
18
Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
+
19
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
+
20
Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
+
Jesús se regocija
21
En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó.
+
22
Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
+
23
Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis;
+
Referencias Cruzadas
24
porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.
+
El buen samaritano
25
Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?
+
26
Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?
+
27
Aquel, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
+
28
Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.
+
29
Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
+
30
Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
+
31
Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo.
+
32
Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.
+
Referencias Cruzadas
33
Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia;
+
34
y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.
+
35
Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.
+
36
¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
+
37
Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
+
Jesús visita a Marta y a María
38
Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.
+
39
Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.
+
40
Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
+
41
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.
+
42
Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
+
Referencias Cruzadas