Gálatas 4
RV60
1
Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo;
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2
sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.
3
Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo.
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4
Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,
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Referencias Cruzadas
Gén 3:15
Gén 49:10
Isa 7:14
Isa 9:6
Isa 48:16
Jer 31:22
Dan 9:24
Miq 5:2
Zac 2:8
Zac 6:12
Mal 3:1
Mat 1:23
Mat 3:15
Mat 5:17
Mar 1:15
Luc 1:31
Luc 1:35
Luc 2:7
Luc 2:10
Luc 2:21
Jua 1:14
Jua 3:16
Jua 6:38
Jua 8:42
Jua 10:36
Hch 1:7
Rom 1:3
Rom 8:3
Rom 9:5
Rom 15:8
Efe 1:10
Flp 2:6
Col 2:14
1Ti 3:16
Heb 2:14
Heb 9:10
Heb 10:5
1Jn 4:2
1Jn 4:9
1Jn 4:14
5
para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
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6
Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
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7
Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.
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Exhortación contra el volver a la esclavitud
8
Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses;
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9
mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?
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10
Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años.
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11
Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros.
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12
Os ruego, hermanos, que os hagáis como yo, porque yo también me hice como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho.
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13
Pues vosotros sabéis que a causa de una enfermedad del cuerpo os anuncié el evangelio al principio;
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14
y no me despreciasteis ni desechasteis por la prueba que tenía en mi cuerpo, antes bien me recibisteis como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús.
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15
¿Dónde, pues, está esa satisfacción que experimentabais? Porque os doy testimonio de que si hubieseis podido, os hubierais sacado vuestros propios ojos para dármelos.
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16
¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad?
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17
Tienen celo por vosotros, pero no para bien, sino que quieren apartaros de nosotros para que vosotros tengáis celo por ellos.
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18
Bueno es mostrar celo en lo bueno siempre, y no solamente cuando estoy presente con vosotros.
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19
Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,
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20
quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros.
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Alegoría de Sara y Agar
21
Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley?
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22
Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre.
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23
Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa.
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24
Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; este es Agar.
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25
Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues esta, junto con sus hijos, está en esclavitud.
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26
Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.
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27
Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz; Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto; Porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido.
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28
Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.
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29
Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.
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30
Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre.
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