Devocional Diario: La Promesa del Consolador
— Juan 14:16
📖 Reflexión
Jesús sabía que no podríamos vivir la vida cristiana en nuestras propias fuerzas, por eso nos envió al Espíritu Santo. Él es nuestro Consolador, Abogado, Ayudador y Guía constante. Su presencia en nosotros significa que nunca estamos realmente solos, sin importar cuán abandonados nos sintamos por los hombres. El Espíritu Santo nos revela la verdad, nos convence de pecado para llevarnos al arrepentimiento y nos da el poder para testificar de Cristo. Cultiva una amistad profunda con Él; háblale al despertar, busca Su dirección en cada detalle y sé sensible a Su voz suave. Él es el socio divino que garantiza nuestro éxito espiritual y nuestra paz mental en todo momento.
🙏 Oración
Espíritu Santo, gracias por ser mi fiel compañero. Te invito a tomar el control de mi día. Guíame, enséñame y consuélame según Tu voluntad perfecta. Amén.